DESHIDRATACION

 
A medida que envejecemos, los adultos mayores nos volvemos más susceptibles a la deshidratación por varias razones: la capacidad del cuerpo a conservar el agua se reduce, el sentido de la sed se hace menos aguda y uno es menos capaz de responder a los cambios de temperatura. Es más, los adultos mayores, especialmente las personas que viven solas, tienden a comer menos que las personas más jóvenes y, a veces pueden hasta olvidarse de comer o beber por completo. La incapacidad o negligencia también puede impedir estar bien alimentado. Estos problemas se ven agravados por enfermedades crónicas como la diabetes, por los cambios hormonales asociados con la menopausia y por el uso de ciertos medicamentos.
Cualquier persona quehaga ejercicios puede deshidratarse, especialmente en condiciones calurosas y húmedas o en altitudes elevadas. Eso es porque cuanto más tiempo haga ejercicio, más difícil es mantenerse hidratado. Durante el ejercicio, su cuerpo puede perder más agua de la que puede absorber. Con cada hora que usted hace ejercicio, aumenta su deuda de fluidos. La deshidratación también es acumulada en un período de días, lo que significa que se pueden deshidratar, incluso con una rutina de ejercicio moderado, si usted no bebe lo suficiente para reemplazar lo que se pierde en una base diaria.