SE CALLÓ EL CANTOR

SE CALLÓ EL CANTOR Y PARA SIEMPRE SEGUIRAN SUS CANCIONES EN EL PUEBLO
Eraclio Catalín Rodríguez Cereijo nació en Las Garzas, Provincia de Santa Fe, el 15 de mayo de 1925  y falleció en Luján, Provincia de Buenos Aires, el 13 de enero de 2017. Tenía 91 años.
Su nombre artístico fue Horacio Guarany y fue cantor, compositor y escritor. En 1985 fue declarado como el más importante cantante masculino de folklore de la historia en Argentina. 
Su padre, Jorge Rodríguez, era un indígena correntino, y su madre, Feliciana Cereijo de Rodríguez, había nacido en León (España).
Su padre trabajaba como hachero de la empresa británica La Forestal, cerca de Guasuncho o de Intillaco, en pleno monte del Chaco Austral, era el antepenúltimo de 14 hermanos.
De niño gustaba de la música, del canto, y aprendió a guitarrear con el maestro Santiago Aicardi. En 1943 viajó a Buenos Aires a intentar con el canto. Vivió en una pensión, y cantaba en el Barrio de la Boca, en el boliche La Rueda, sobreviviendo. Trabajó luego embarcado de cocinero, y también como foguista.
Se inició con la Orquesta de Herminio Giménez, cantando música paraguaya y en idioma guaraní.  En 1957 debutó en Radio Belgrano de Buenos Aires, consiguiendo que su interpretación de «El mensú» (de los hermanos Ramón Ayala y Vicente Cidade), se difundiera en las estaciones de radio.
Fue pionero del Festival Nacional de Cosquín en 1961, y fue un clásico, año tras año con conocidas composiciones como «Guitarra de medianoche», «Milonga para mi perro», «La 
guerrillera», «No sé por qué piensas tú», «Regalito» o «Si se calla el cantor».
Después del derrocamiento de Juan Domingo Perón se afilió al Partido Comunista Argentino, participaba de actos partidarios y decía frases como: «Yo pertenezco al glorioso Partido Comunista», sin embargo, se cree que eso no le ayudó en su carrera.
Durante 1974 recibe amenazas de muerte, atentados con bombas, de parte del grupo parapolicial Triple A (Alianza Anticomunista Argentina), es conminado a abandonar el país en 48 horas, y en diciembre debe exiliarse, primero en Venezuela, luego en México y finalmente en España.
La dictadura militar hace desaparecer todos sus discos, además de censurar la difusión de algunas canciones como «La guerrillera» o «Coplera del carcelero», entre otras. Retorna en diciembre de 1978, y el 20 de enero de 1979 le ponen una bomba en su casa de la calle Manuel Ugarte, en Buenos Aires; decidió permanecer en Argentina, aunque debió realizar espectáculos sólo en el interior del país.
En 1989 adquirió una finca en Luján, llamada Plumas Verdes, según explicación del propio artista en su libro de memorias (Memorias del cantor), llamada así porque queda «en el 
regocijo del loro», con mucha arboleda añosa, y frutales. Siguió con su arte y oficio de cantar y de escribir, En 2013 recibe un premio del Congreso de la Nación Argentina..
En 2015 vuelve a cantar en el festival de doma y folclore de Jesús María, Córdoba. Con 89 años realizó la presentación en el festival invitando al Chaqueño Palavecino a cantar con él.
A finales de 2015 se publica "Horacio Guarany, toda una vida", una extensa y documentada biografía del cantor escrita por Roy Stahli.